5 señales de ansiedad por separación — Salud Canina Diaria
Bienestar Animal
Salud Canina Diaria
Salud · Comportamiento · Vida con tu mascota

Edición Digital — España

5 señales de que tu perro tiene ansiedad por separación — y no es mal comportamiento

Si tu perro ladra, destroza cosas o hace sus necesidades dentro cuando se queda solo, probablemente llevas tiempo pensando que es un problema de educación. No lo es. Y hay una diferencia enorme entre saberlo y entender qué hacer con ello.

Llevaba dos años pensando que Max era un perro difícil. Que yo lo había criado mal. Que me faltaba autoridad. Que si hubiera sido más constante con el adiestramiento desde cachorro, nada de esto estaría pasando.

Dos años castigándome. Y castigándole a él, aunque fuera solo con el tono de voz cuando llegaba a casa y encontraba el desastre.

Hasta que una veterinaria me explicó algo que cambió completamente cómo entendía a mi perro.

"Max no se porta mal. Max tiene miedo. Y el miedo no se corrige. Se trata."

— Veterinaria especialista en comportamiento canino

Eso fue todo. Ocho palabras que me quitaron dos años de culpa de encima.

Si tienes un perro que se pone frenético cuando te vas, esto es para ti.

✦ ✦ ✦
1
Empieza a ponerse nervioso antes de que te vayas

Si tu perro se altera en cuanto coges las llaves, te pones los zapatos o te duchas por la mañana, no está siendo "pegajoso" ni "exagerado".

Está leyendo señales. Su cerebro ha aprendido a asociar ciertos rituales tuyos con tu ausencia. Y en el momento en que las detecta, su sistema nervioso entra en modo de alerta.

No es manipulación. No es mal carácter. Es un cerebro que ha aprendido a tener miedo antes de que el miedo llegue. Los perros con adiestramiento impecable también hacen esto. Porque no es un problema de lo que sabe. Es un problema de lo que siente.

2
Los destrozos solo ocurren cuando no estás

Este es el más malinterpretado de todos. El perro que en casa contigo es un ángel y en cuanto te vas destroza el sofá no está siendo travieso ni vengativo. Está en pánico.

Morder, arañar y destruir son respuestas físicas al estrés extremo. El cuerpo necesita liberar la tensión de alguna forma.

Cuando instalé una cámara en casa para ver qué hacía Max cuando me iba, lo que vi no fue a un perro portándose mal. Vi a un perro dando vueltas en círculo durante horas, jadeando, con los ojos abiertos y la mirada fija en la puerta. No estaba destrozando el sofá porque quisiera. Lo estaba destrozando porque su cuerpo no encontraba otra forma de sobrevivir esas horas.

3
Hace sus necesidades dentro aunque esté perfectamente adiestrado

Esta es la señal que más culpa genera en los dueños. Y la que más injustamente se le achaca al perro.

Un perro adiestrado que empieza a orinar o defecar dentro de casa cuando se queda solo no ha "olvidado" lo que aprendió. Lo recuerda perfectamente. La postura que pone cuando llegas a casa lo confirma.

Lo que ocurre es que cuando el sistema nervioso entra en estado de alarma máxima, el músculo que controla la vejiga se relaja de forma involuntaria. Es el mismo mecanismo que hace que los humanos necesiten urgentemente ir al baño antes de una situación de mucho estrés. No es una decisión. Es química pura. Y no se resuelve con más adiestramiento.

4
La bienvenida es desproporcionada

Cuando vuelves a casa y tu perro se lanza sobre ti como si llevaras semanas fuera aunque solo hayas bajado a por el correo, no es que te quiera mucho.

Es que ha estado en un estado de ansiedad tan intenso durante tu ausencia que tu llegada desencadena una descarga emocional que no puede controlar.

Un perro emocionalmente equilibrado se alegra cuando llegas. Pero un perro con ansiedad por separación explota. Cuanto más exagerada es la bienvenida, más intensa ha sido la ansiedad durante tu ausencia.

5
No puede quedarse solo ni un momento dentro de casa

Si tu perro te sigue a todas partes, incluso al baño, incluso cuando solo vas a la cocina a por agua, y se pone nervioso cuando cierras una puerta entre los dos, no es que sea "muy cariñoso".

Es hipervinculación. Una forma de ansiedad en la que el perro ha aprendido que su seguridad depende completamente de tu presencia física. Y cualquier separación, por pequeña que sea, activa el sistema de alarma.

Este patrón suele empeorar con el tiempo si no se trata. Porque cada vez que el perro consigue que estés cerca, aprende que la única forma de estar a salvo es no perderte de vista.

¿Y ahora qué?

Si has reconocido a tu perro en alguna de estas señales, lo primero que quiero que sepas es esto: no has hecho nada mal.

La ansiedad por separación no es consecuencia de un mal adiestramiento. Es una respuesta química en el cerebro de tu perro ante la ausencia de quien considera su fuente de seguridad. Y esa respuesta no se desactiva con órdenes ni con premios.

Se desactiva con una señal que el cerebro de tu perro lleva reconociendo desde que nació.

Cuando una perra da a luz, libera una feromona específica que le dice a sus cachorros una sola cosa: estás a salvo. No hay peligro. Puedes descansar. Esta señal no pasa por el pensamiento consciente. Va directamente al sistema nervioso. Y es exactamente lo que necesita un perro con ansiedad por separación.

No órdenes. No distracciones. La señal química primaria que su cerebro ya entiende.

Eso es lo que encontré cuando llevaba dos años sin solución. Y por qué desde entonces Max duerme tranquilo mientras yo trabajo.

Descubre lo que cambió todo
Ver qué fue lo que cambió todo para Max
Lo mismo que usan los veterinarios antes de las cirugías
Quiero que mi perro esté tranquilo cuando me vaya →
Garantía de devolución 60 días · Envío gratis a toda España

Nota: La última vez que compartí esto con mis lectores el stock se agotó en menos de 48 horas. No sé cuánto tiempo va a durar la oferta actual.